Todo comenzó cuando yo tenía 11 años, había un tío llamado leonel de 25 años con el que yo era muy apegado, me la pasaba siempre con el.
A mi tío le gustaba jugar juegos sexuales conmigo, había uno en particular que consistía en que los dos nos sacábamos nuestros penes, nos hacíamos el cuerito del prepucio hacia atrás, donde quedaba el glande pelado, y como esos juegos normalmente los hacíamos en el campo, había muchos mosquitos que se posaban en el glande y cuando había muchos, repentinamente lo cerrabamos y veiamos cuantos mosquitos habiamos atrapado cada quien. Yo veía como el se excitaba mucho, porque veía como le escurría mucho líquido seminal y veía como que temblaba, hasta que una vez me pidió que le tocara su miembro, yo no quise hacerlo porque me daba pena y le dije que yo no era maricón pero el me dice que el tampoco era y estirando la mano me lo toca y me dice, mira no pasa nada, aún así yo no quería, pero entonces el me dice que si lo hacía que me regalaba un chicle, es que el siempre traía su paquetito de chicles Adams de menta de 6 chicles, y a cada rato yo le pedía, y como sabía que me gustaban me " chantajeó "con eso, yo accedí y se lo agarré, el me dijo que se lo hiciera para arriba y para abajo como masturbandolo, así estuvimos hasta que el me dijo que se lo mamara, yo al principio no quise pero me dice que me va a dar dos chicles y yo accedo, se lo empiezo a mamar, pero era muy grande y grueso que apenas me cabía la cabeza en mi boca, el me dice que lo masturbe al mismo tiempo mientras le chupo la cabeza, así estuvimos hasta que explotó en mi boca, yo sentí que me ahogaba y me daba mucho asco que quise sacarme pero el me apretó y no me dejó así que no tuve más remedio que empezar a tragar, así estuve hasta que terminó en mi boca, cuando por fin pude zafarme me despegue con los ojos llorosos, quería vomitar pero el me dice que tome agua y me sentí mejor.
Lo hicimos varias veces, el terminaba complacido y deslechado y yo mi contento con mi chicle de menta Adams.
Un día otro tío mío llamado Edison me llama y me dice que si no se la mamo, yo le dije que no, pero el me dice que porque a su hermano si se la mamaba, a mi me dio mucha vergüenza y miedo de que alguien más se fuera a dar cuenta. ahí estábamos, el ya lo sabía, así que no tuve más remedio y le dije que si, me incliné y empecé a mamarsela, por ser más chica y más delgada que la de mi otro tío me entraba mas en ni boca aunque no completamente, así que con el entra y sale se vino sin yo tener que masturbarlo como lo hacía con mi tío leonel, me inundó mi boca con un montón de semen, que ya cuando terminó, lo tragué de un solo golpe, eso excito a mi tío que me dijo, que rico lo mamas mijo, y sonriendo me abrazó y me acarició el cuello, yo me sentí orgulloso por saber que la mamaba rico y les gustaba mucho.
Pasaron los días hasta que llegó la feria en mi pueblo, mi tío leonel me ve y me dice que vayamos a su casa, yo ya sabia para que me quería, quería que se la mamara y me gustó la idea pero el me dice que le dijera a mi mamá, su hermana que me dejara quedar a dormir con el, yo le digo a mi mamá y ella no vio nada de malo en que me fuera a dormir con mi tío leonel, así que me dio permiso, cuando llegamos a su casa nos desnudamos para dormir, quedamos los dos en truza, y el inmediatamente se lo saca y me dice que se lo mame, yo me acuesto hacia abajo para introducirlo en mi boca quedando mis nalguitas expuestas a el, me las empieza a acariciar, y apretarlas, y a acariciar mi ano con unos de sus dedos, yo al principio le quité la mano, pero pensé, pues ya estoy aquí y se la estoy mamando que tiene que me toque mi culo, pero cuando me dice que si dejaba que me lo metiera yo no quise, me daba miedo tremendo mounstro que apenas me cabía su cabeza en mi boca, le dije que no, pero el dice mira no pasa nada, me voltea y me empieza a mamar mi pequeño pene, a el le entraba todo en la boca, lo tragaba todo y me lo chupaba, y se acomoda en cuatro y me dice que se lo metiera, yo lo hago, pero como mi pene era muy pequeño y Delgado se le hiba como agua, después el me dice, ahora me toca a mí, aún así yo no quería, pero el me chantajea de nuevo y me dice que me da todo el paquete de chicles, a lo cual yo accedí, me acomoda en cuatro y siento su cabeza del pene mojado con su líquido seminal y saliva que me había puesto acariciando la entrada de mi ano, le da movimiento en circulos, y empuja, me entro solo la cabeza y yo sentí un dolor insoportable que me estaba desgarrando, me saqué y empezé a llorar, y ya no quería nada, de nuevo el me dice que me va a dar los chicles, que me acomode de nuevo, que no me lo va a meter, que solo se quiere venir, y quiere estar acariciando mi ano con la punta de su pene, yo le permito hacer eso, porque como que si me gustó cuando estaba frotándose la entrada de mi culo con la cabeza de su pene mojada, ensalibada, así que me acomodo nuevamente en cuatro, me dice que me abra las nalgas con mis manos y quedó mi ollito expuesto hacia el, hacia mi tío que frotaba mi ano con la punta de su pene, y al movimiento de estar masturbándose me tocaba constantemente, hasta que cuando el sintió que se venía, me agarra fuertemente y trata de metértelo a la fuerza, a mi me dolía espantosamente pero no me podía zafar de el, no se si me lo metió todo o solo la punta, solo se que sentí sus chorros de leche que inundaban mis entrañas, chorro tras chorro de leche caliente que pasaban atravez de mi ano e inundaban mis entrañas, así lo hizo hasta que terminó completamente, yo estaba llorando por el dolor, y el algo avergonzado me consuela y me da los chicles. Yo sentía muchas ganas de ir al baño, hacer del dos, cuando lo hice, sentía como si tuviera diarrea, arrojando todo el semen que me había inyectado mi tío.
Nos acomodamos para dormir, pero como hacia frío me atrae hacia el y yo dándole la espalda me acomoda a modo de cucharita, y se pone mis pies en sus piernas, y a media noche siento que se le había puesto duro otra vez y estaba haciendo movimientos como si me estuviera haciendo sexo de nuevo, me empieza a bajar la truza y yo hice como que seguía dormido, y pensé, me voy a aguantar el dolor para que mi tío me lo pueda meter bien y se venga agusto, porque como que yo lo veía triste y enojado cuando no me quería dejar, asi que lo dejé, siento cuando nuevamente me lo acomoda y y trata de meter poco a poco, y aunque me dolía, ya no era tanto, ahora si sentí cuando entraba todo, el como que no la creía y tocaba con sus manos mi ano y su pene para ver si estaba adentro, y efectivamente, me lo tenía todito adentro, yo me quedé sorprendido también que estuviera aguantando semejante mounstrosidad, me dolía mucho, pero a la vez me sentía como muy lleno, completamente lleno de mi cavidad anal, apretado. El empieza a moverse, adentro afuera, adentro, afuera hasta que siento nuevamente aquel caudal de semen que salía de semejante cosa, chorro tras chorro lo sentía claramente cuando entraban en mi culito, terminó y ahí lo dejó adentro y nos quedamos dormidos, al otro día en la mañana todavía yo estaba enchufado a el, aunque ya no lo tenía erecto, aún así estaba medio duro dentro de mi, cuando lo saqué de mi interior se vino un río de semen aun caliente que me escurría por mis nalgas, mis piernas que llegaron hasta las sábanas, que mi tío despertando también tuvo que enrollar que para lavarlas el mismo y no fuera a sospechar mi abuela.
Pasando el tiempo, lo hicimos varias veces, yo disfrutaba mucho haciéndolo con mi tío, mi querido tío leonel.
Al tiempo el se casó, y en cierta ocacion que me volvió a invitar a dormir con el, no se si yo estaba algo celoso o porque no quise hacerle nada, el se enojó y dándome la espalda me dijo "no importa que al fin y al cabo ya tengo con quien" yo me sentí muy triste por sus palabras pero también me volteé y nos quedamos dormidos.
Después de que el se casó y ya nunca me volvió a invitar a que le hiciera sexo oral ni a penetrarme.
Con el otro tío, mi tio Edisonn, nunca más lo volvimos hacer tampoco, solo esa única vez.
Nunca más volví a hacerlo con nadie, aunque al llegar a la pubertad siempre recordaba a mi tío leonel, su pene grande y grueso, pero mas los chorros de leche caliente que sentí la primer vez que me penetró, no se si sería por qué en ese momento yo era virgen, o no se, pero desde esa primer vez nunca más volví a sentir cuando se vienen en mi, siento cuando se vienen porque se dejan de mover pero no siento le leche caliente como cuando la primer vez con mi tío.
En mucho tiempo nunca lo hice con nadie como les decía, llegué a la pubertad cuando los impulsos sexuales son más fuertes, yo deseaba una verga, pero como vivia en un pueblo muy chico donde toda la gente se conocía, y todos con un pensamiento homofóbico me aguanté, pudo más mi miedo al que dirán que a mi deseo muy grande de verga que sentía, que me aguanté. Con el tiempo, empecé a tener novia, y lo digo sinceramente, me enamoré de ellas, hasta ese tiempo no había oido hablar de la bisexualidad que es lo que creo que soy yo de acuerdo a mis deseos y sentimientos, pero en aquel tiempo yo luche contra mis deseos porque me decía a mí mismo, que vergüenza que mis familiares se den cuenta que a mi me gusta la verga.
Al paso del tiempo nos venimos a vivir a la ciudad, bogota la capital del estado de mi pueblo, tuve una novia. Con la culiaba de una forma perversa pero siempre con ganas de sentir vergas en mi culo.


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